
Sugeyl Arletty Sosa Rivas Docente del CBTis 95 de Mérida, Yucatán
La ponencia del Profesor José M. Esteve es muy interesante ya que aborda temas muy ciertos en los cuales muchos de nosotros nos hemos visto reflejados en un sin fín de situaciones que se nos han presentado en algún momento de nuestra práctica docente, para iniciar me gustaría mencionar sus palabras textuales “se aprende a ser profesor por ensayo y por error” en mi corta experiencia docente me ha sucedido en algunas ocasiones que preparo una clase o actividad y después de tanto preparativo no obtuve el resultado que esperaba, siento que como comenta el profesor Esteve estoy aun en proceso de búsqueda de mi propia identidad profesional, con cada nuevo semestre descubro una forma más efectiva de desarrollar nuevos temas, técnicas que me funcionaron y otras que no, las voy descartando y así poco a poco, por ensayo y por error voy construyendo y descubriendo mi identidad.
Mi choque con la realidad lo sentí más profundamente cuando me cambiaron de materias y me dieron unas que desconocía y me vi obligada a retomar los libros, a buscar información de donde fuere, a recurrir a gente experta en el tema para empaparme tan solo un poquito de su conocimiento y tratar así de sacar mis materias de la mejor manera posible. Me sentí como quizá muchos de mis compañeros de este foro que estudiaron para profesionista en áreas ajenas a la docencia se sintieron en el momento que les dijeron acá tienes tus listas, tu carga académica, tus horarios y que te vaya bien. Sentía realmente el temor de que, como menciona el documento, se me acabara el material que había preparado y no supiera que mas hacer. Que notaran los alumnos mi falta de dominio en el tema o que me atacaran con preguntas que no pudiera contestar, fue realmente un alivio terminar ese ciclo escolar, aunque con mucha ansiedad logre cumplir con los objetivos de la materia.
A diferencia de la materia e inglés ,la cual ha sido mi especialidad de estudio, me siento más en confianza ya que domino los contenidos y cuento ya con un repertorio de actividades que me han funcionado y cada día frente al aula he aprendido viendo como aprenden mis alumnos y eso es muy gratificante. Y es ahí justo en frente de los muchachos, cuando estamos en alguna actividad, o cuando estoy explicando un tema nuevo, al ver los logros de algunos de ellos (y digo algunos porque no todos quieren aprender por convicción) es cuando me siento satisfecha de la profesión que elegí, se no soy la mejor maestra del mundo, pero realmente pongo mi mejor esfuerzo cada día en lo que hago, y realmente disfruto mi trabajo y no me veo desempeñando otra tarea que no sea está. No todo ha sido color de rosa, pero hasta de las experiencias más difíciles se aprende y me han hecho mejorar un poquito cada día.
La ponencia del Profesor José M. Esteve es muy interesante ya que aborda temas muy ciertos en los cuales muchos de nosotros nos hemos visto reflejados en un sin fín de situaciones que se nos han presentado en algún momento de nuestra práctica docente, para iniciar me gustaría mencionar sus palabras textuales “se aprende a ser profesor por ensayo y por error” en mi corta experiencia docente me ha sucedido en algunas ocasiones que preparo una clase o actividad y después de tanto preparativo no obtuve el resultado que esperaba, siento que como comenta el profesor Esteve estoy aun en proceso de búsqueda de mi propia identidad profesional, con cada nuevo semestre descubro una forma más efectiva de desarrollar nuevos temas, técnicas que me funcionaron y otras que no, las voy descartando y así poco a poco, por ensayo y por error voy construyendo y descubriendo mi identidad.
Mi choque con la realidad lo sentí más profundamente cuando me cambiaron de materias y me dieron unas que desconocía y me vi obligada a retomar los libros, a buscar información de donde fuere, a recurrir a gente experta en el tema para empaparme tan solo un poquito de su conocimiento y tratar así de sacar mis materias de la mejor manera posible. Me sentí como quizá muchos de mis compañeros de este foro que estudiaron para profesionista en áreas ajenas a la docencia se sintieron en el momento que les dijeron acá tienes tus listas, tu carga académica, tus horarios y que te vaya bien. Sentía realmente el temor de que, como menciona el documento, se me acabara el material que había preparado y no supiera que mas hacer. Que notaran los alumnos mi falta de dominio en el tema o que me atacaran con preguntas que no pudiera contestar, fue realmente un alivio terminar ese ciclo escolar, aunque con mucha ansiedad logre cumplir con los objetivos de la materia.
A diferencia de la materia e inglés ,la cual ha sido mi especialidad de estudio, me siento más en confianza ya que domino los contenidos y cuento ya con un repertorio de actividades que me han funcionado y cada día frente al aula he aprendido viendo como aprenden mis alumnos y eso es muy gratificante. Y es ahí justo en frente de los muchachos, cuando estamos en alguna actividad, o cuando estoy explicando un tema nuevo, al ver los logros de algunos de ellos (y digo algunos porque no todos quieren aprender por convicción) es cuando me siento satisfecha de la profesión que elegí, se no soy la mejor maestra del mundo, pero realmente pongo mi mejor esfuerzo cada día en lo que hago, y realmente disfruto mi trabajo y no me veo desempeñando otra tarea que no sea está. No todo ha sido color de rosa, pero hasta de las experiencias más difíciles se aprende y me han hecho mejorar un poquito cada día.

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